El impacto sobre las personas con epilepsia de las temperaturas extremas y de los cada vez más frecuentes e intensos eventos climáticos, es un tema complejo y aún en estudio, ya que hay múltiples factores involucrados.
Sin embargo, lo que ya se ha podido establecer es que ante fenómenos meteorológicos extremos se ha visto un aumento de crisis debido principalmente a temperaturas elevadas y privación de sueño.
Algunas recomendaciones:
– Ante olas de calor: beber suficiente agua para hidratarse y regular la temperatura corporal.
– Evitar exponerte excesivamente al calor: para evitar alzas de temperatura, que podrían gatillar crisis.
– Conserva tus medicamentos anticrisis en lugares adecuados (resguardados del calor, frío y humedad).
– Sé previsor: mantiene un stock de tus medicamentos para unas tres semanas para enfrentar un posible evento climático extremo.




