Liga Comunidad es un espacio para estar más cerca de ti.

Encuentra todo nuestro contenido.

Lo que hay que saber de los fármacos antiepilépticos

Si te topas por primera vez con la epilepsia, ya sea como paciente o porque alguna persona cercana tiene este diagnóstico, te podrás dar cuenta que hay un océano de información nueva, que muchas veces es difícil de procesar.

Una parte importante de ese “océano” tiene que ver con los medicamentos para la epilepsia o como también los conocemos, los Fármacos Antiepilépticos (FAE).

Es normal tener dudas sobre ellos, sobre todo si se trata de un medicamento que tal vez tengas que tomar por un tiempo prolongado. Cada caso es diferente, dependerá de tu epilepsia, pero hay algunos factores comunes que te podemos contar sobre los FAE.

Para ello, acudimos a una de las especialistas de nuestro Servicio Médico, la neuróloga adulto, Dra. Larisa Fabres, quien nos respondió las principales dudas que se tienen en este tema.

Larisa Fabres, neuróloga adulto del Servicio Médico de la Liga.

¿Cómo se clasifican o diferencian los distintos tipos de FAE?
Hay varias formas de clasificar los antiepilépticos, por ejemplo, según su mecanismo de acción o según su composición química. Sin embargo, una forma más práctica y usada ampliamente es clasificarlos según su fecha de aparición. La primera generación comprende aquellos comercializados entre 1857 y 1958 e incluye el fenobarbital, fenitoína, primidona y etosuximida. La segunda generación incluye fármacos como carbamazepina, valproato y los benzodiacepínicos, introducidos entre 1960 y 1975, químicamente diferentes a los barbitúricos.

Después de 1980, pasaron a ser comercializados compuestos de tercera generación, creados específicamente para obtener un efecto antiepiléptico como gabapentina, vigabatrina y la tiagabina, así como por otros que fueron descubiertos de forma accidental, como lamotrigina y topiramato.

¿Cómo se selecciona el FAE adecuado a cada tipo de Epilepsia?
La elección del fármaco antiepiléptico depende de varios factores. Los más importantes son:

-El tipo de epilepsia y tipo de crisis epiléptica.

-Edad y género de la persona con epilepsia, así como la presencia de otras enfermedades y el uso de otros fármacos. Se debe considerar siempre las circunstancias laborales y personales.

-También es importante la disponibilidad que se tenga en el país o centro, de los fármacos antiepilépticos.

¿Cuál es la importancia de la adherencia al tratamiento?
Hablamos de una buena adherencia al tratamiento cuando la persona con epilepsia toma siempre sus medicamentos, en el horario y dosis indicada. Esto tiene gran importancia puesto que si estamos seguros que la ingesta de medicamentos se hace de la manera adecuada, sacaremos conclusiones correctas respecto de la respuesta al tratamiento.

Por una parte, la posibilidad de controlar las crisis será mayor y en caso de que no sea así, sabemos que debemos optar por cambios o modificaciones.

¿Qué pasa si no me tomo el medicamento todos los días?
En ese caso se reduce la posibilidad de controlar o reducir las crisis epilépticas y por otra parte el médico tratante puede tomar decisiones equivocadas.

¿Hay una hora recomendada para tomarlos? ¿Qué pasa si no me lo tomo a la misma hora?
La hora recomendada es variable en cada paciente y se puede conversar con su médico, pero siempre es conveniente tener un horario regular, es decir el mismo todos los días y no cambiarlo más allá de una hora.

No está demás tener una alarma o rutinas que ayuden a no olvidar la toma de los medicamentos antiepilépticos.

¿Cuándo se debe comenzar a evaluar en bajar la dosis?
Después de dos años sin tener crisis, se puede evaluar la posibilidad de reducir los fármacos. Esto requiere una evaluación cuidadosa, pues no siempre será el caso o el momento adecuado. En todo caso esto se hará después de una conversación con su médico y de manera muy lenta.

¿Por qué algunos pacientes deben tomar más de un medicamento?
Porque hay epilepsias que no se controlan adecuadamente con un solo fármaco antiepiléptico. En este caso se requiere asociar un segundo y a veces más fármacos para lograr la mejor respuesta posible.

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes?
Son somnolencia, mareos y sensación de estar más lento de pensamiento. A veces desequilibrio y falta de concentración. La mayoría de las veces son transitorios y desaparecen con el correr del tiempo.

¿Producen algún daño al organismo por el hecho de tomarlos durante tantos años?
Algunos tienen más efectos colaterales que otros, cuando se usan por muchos años. Por este motivo el médico tratante, en forma periódica está chequeando exámenes para detectar tales efectos y evitarlos.

¿Cómo afectan a las mujeres y sus ciclos o etapas?
Algunos fármacos pueden alterar los ciclos menstruales, produciendo irregularidades, pero el aspecto más importante es la interacción de algunos de ellos con el anticonceptivo oral, inactivándolo y así impidiendo su rol preventivo de embarazos.

¿Pueden interactuar o interferir con otros tipos fármacos o terapias usadas para otras patologías?
Sí, hay una lista de fármacos que pueden interactuar con los antiepilépticos. Por este motivo, siempre debe informar al médico que lo atiende por otro motivo, que toma antiepilépticos.

¿Por qué no se pueden mezclar los medicamentos con alcohol?
Beber alcohol en exceso tiene dos efectos de importancia, entre otros. Por una parte, interactúa en el hígado con ciertos fármacos antiepilépticos bajando su efecto en el organismo y por otra puede reducir el umbral convulsivante, aumentando la posibilidad de tener crisis epilépticas.

Más temas